Y NO HABRA REELECCIONES Por: MAGUIN CARVAJAL CORTES Periodista

Este viernes en la tarde, por fin, el Presidente de la República se decidió y promulgó la
reforma constitucional que limita la reelección de autoridades, lo que significa que un
número importante de parlamentarios, alcaldes y concejales no podrán repostularse para un
nuevo período en sus cargos, desoyendo incluso a muchos políticos de su sector que
pretendieron hasta última hora obtener un veto presidencial para que esta medida no se
concretara.
Indudablemente que la medida adoptada por el Primer Mandatario viene a satisfacer las
peticiones que gran parte de la ciudadanía venía planteando desde hace tiempo, quienes
veían que muchos políticos habían hecho una especie de profesión de esta actividad, sin
que no siempre respondieran a las aspiraciones de la comunidad en cuanto a la resolución
de sus verdaderas necesidades, sino que por el contrario, muchos siguieron los dictados de
sus colectividades políticos y no de quienes habían votado por ellos.
Esta situación se ha visto reflejada en innumerables encuestas de opinión pública, donde la
ciudadanía ha manifestado su desaprobación a la denominada “clase política”, y los
guarismos en contra ni siquiera llegan a los dos dígitos.
La renovación de las caras en la política tenía que hacerse, sin embargo, hay todavía
algunas cosas pendientes, como por ejemplo, la real rebaja de los sueldos y dietas de los
parlamentarios y autoridades políticas, y también la reducción de la cantidad de diputados y
senadores en el Congreso, ya que se ha visto que su aumento, en la práctica, no ha dado los
resultados que la ciudadanía esperaba, sino que muy por el contrario, sólo sirvió para elevar
los gastos que implica convertirse en “honorable”.
Es justo también señalar que algunos políticos que realmente se han ganado el respeto de la
ciudadanía y el reconocimiento de la población, especialmente en el ámbito de los alcaldes
y concejales, se verán perjudicados por esta medida, pero, como dicen reiterativamente
quienes están insertos en esto “En política es sin llorar”.
Esperamos, entonces, que haya una verdadera renovación dentro de quienes se interesen
por la política, pero esto también dependerá de los propios electores, que sepan elegir a
quienes realmente tienen las herramientas necesarias y la convicción del tan mentado
servicio público, para que así nuestra democracia se vaya fortaleciendo.

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